El arroz de grano largo o el basmati son ideales para este plato, ya que no se pegan y se separan fácilmente. Su tiempo de cocción es menor que el del arroz de grano redondo. El arroz es un cereal rico en hidratos de carbono, necesarios para que el organismo genere energía. Cuando se mezcla con verduras, se convierte en un plato nutritivo y combina muy bien con un pescado como segundo.
El aceite de sésamo es rico en ácidos grasos poliinsaturados, especialmente en omega-6. Siempre lo emplearemos en crudo, ya que, de lo contrario, puede perder sus propiedades y aportar un sabor amargo al plato. Se recomienda utilizarlo con moderación, debido a su sabor intenso, que puede no ser del gusto de todos los comensales.
Si tenemos poco tiempo, podemos utilizar una bolsa de verduras variadas congeladas para confeccionar esta receta.