El bonito está en su mejor momento a partir de mayo-junio y hasta octubre; en ocasiones, la temporada se alarga hasta noviembre. Es un pescado azul con menos presencia de mercurio que el atún y con las mismas propiedades nutritivas. La receta es fácil de realizar y el sabor resultante es suave, ya que no se trata de un escabeche muy potente en vinagre.
Se conserva durante varios días en la nevera, siempre que tengamos cuidado de no contaminar el recipiente al servirlo. Aconsejo darle un par de vueltas al bonito pasadas unas horas de haberlo mezclado en el escabeche, para integrar mejor los sabores. Este plato es ideal como aperitivo o como parte de una comida de tapeo. El bonito en escabeche es una opción nutritiva, rica en omega-3 y proteínas de alta calidad.