La corvina es un pescado blanco magro, con un buen aporte de proteínas y bajo contenido en grasa.
Para disfrutar de un ceviche seguro y sabroso, es fundamental utilizar corvina muy fresca y de buena calidad. Todo pescado que vaya a consumirse crudo debe congelarse previamente a −20 °C durante al menos 48h, tal como recomiendan las autoridades sanitarias, para evitar riesgos alimentarios.
La descongelación debe hacerse siempre en la nevera y de forma lenta, para conservar la textura firme del pescado. No conviene descongelar a temperatura ambiente, ya que puede afectar tanto a la seguridad como al resultado final.
A la hora de comprar la corvina, es importante fijarse en que tenga carne firme, aspecto brillante y olor limpio. Siempre que sea posible, es preferible optar por pescado de origen conocido y pesca responsable, que garantiza frescura y respeto por el producto.