Esta receta es especialmente adecuada para los meses fríos. El chucrut, gracias a su fermentación, aporta un punto ácido que equilibra muy bien la grasa de las carnes y hace el plato más ligero de lo que podría parecer a primera vista.
Como muchos platos tradicionales, mejora claramente con el reposo. Preparado con antelación y recalentado al día siguiente, los sabores se integran mejor y el resultado es más profundo.
La col fermentada es rica en fibra y contiene probióticos naturales que favorecen la digestión, lo que hace de este plato contundente una opción más equilibrada de lo que podría parecer.