La ciambella es un bizcocho tradicional italiano, muy presente en la repostería doméstica, caracterizado por su miga tierna, su dulzor moderado y su elaboración sencilla. Esta ciambella de limón y requesón que os presento tiene un dulzor muy contenido, ya que solo incorpora 100 g de azúcar.
Llevar a ebullición el zumo de limón le resta acidez, pero, aun así, se conserva perfectamente el gusto a limón y su aroma. El requesón contribuye a una miga húmeda y suave; no debe esperarse un bizcocho esponjoso, sino más bien una textura de pastel de queso.
Opcionalmente, puede aromatizarse con limoncello, que potenciará el sabor del limón. Es un bizcocho adecuado tanto para el desayuno como para acompañar un café o un té, especialmente si se prefieren postres poco dulces.