El cocido montañés es un guiso tradicional de Cantabria que agradece una elaboración en dos días, ya que el reposo permite que los sabores se asienten y el caldo gane cuerpo.
La doble cocción de la berza, cambiando el agua, suaviza su sabor y mejora el resultado final. Es importante cocinar siempre a fuego suave y añadir la morcilla casi al final para que no se rompa.
Como muchos guisos tradicionales, mejora tras el reposo y está incluso más sabroso al día siguiente. Es un plato contundente, ideal para los meses fríos.
Es un plato muy completo desde el punto de vista nutricional, con legumbres, verduras y proteínas, aunque por su contenido en carnes y embutidos conviene disfrutarlo de forma ocasional.