La calabaza se encuentra en su punto óptimo en octubre y durante todo el invierno. Admite muchas preparaciones y tipos de cocción; el horno, por ejemplo, es una muy buena opción. Un toque de canela también resulta agradable y combina bien con su sabor suave.
La calabaza es rica en sales minerales, especialmente fósforo y calcio, y también en potasio, vitaminas A, C y E. Por su alto contenido en betacaroteno, es un buen antioxidante y nos ayuda a eliminar los radicales libres.