Desmenuzar: la carne utilizada en la preparación del caldo.
Picar: fino la cebolla y freír en una sartén hasta que esté dorada.
Añadir: la carne y el jamón, y asar unos minutos.
Añadir: el vino, mezclar bien y dejar que el alcohol se evapore.
Triturar: todos los ingredientes con ayuda de una trituradora o robot de cocina.
Bechamel
Hacer: la bechamel. Añadir a un cazo 1 cucharada de aceite y calentar.
Añadir: la harina y remover hasta que se dore ligeramente.
Añadir: la leche sin parar de remover, vigilando que no se hagan grumos. Dejar que espese.
Masa y fritura
Mezclar: la carne con la bechamel hasta obtener una masa homogénea.
Dejar: enfriar en la nevera hasta que la mezcla esté firme para formar las croquetas.
Formar: las croquetas del tamaño deseado.
Pasar: las croquetas por huevo batido y pan rallado.
Freír: en abundante aceite caliente hasta que estén doradas.
Colocar: sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Servir: recién hechas o reservar.
Esta receta es una excelente manera de aprovechar restos de carne que, de otra forma, podrían no utilizarse. El jamón aportará sabor a la mezcla. Las croquetas son un plato muy popular que suele gustar a todos, además de ser una buena fuente de proteína animal.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que, debido a la fritura y al uso de harina, pueden resultar calóricas. Para equilibrar la comida, una ensalada fresca es el acompañamiento ideal. También pueden servirse como aperitivo.