1 lámina de masa brisa o frolla refrigerada
300 g de frambuesas
60-70 g de azúcar
1 cucharada rasa de maicena
Zumo de ½ limón pequeño
Forrar: un molde desmontable de 22 cm con la masa, presionarla bien contra el fondo y subirla por los bordes 1,5–2 cm. Recortar el exceso. Pinchar bien el fondo con un tenedor. Enfriar 15 min en la nevera.
Mezclar: las frambuesas con el azúcar, la maicena y el limón. La maicena es clave: sin ella la frambuesa suelta demasiado jugo.
Verter: el relleno sobre la base cruda de manera uniforme.
Adornar: formar un enrejado al gusto con los restos de la masa.
Hornear: a 180 °C, calor arriba y abajo, 35–40 min, hasta que esté dorada.
Como ocurre con muchos dulces caseros, mejora tras unas horas de reposo, cuando los sabores se asientan y la textura se estabiliza.