Pelar: los ajos y cortarlos en láminas.
Colocar: los ajos y los tomates cherry en una cazuela pequeña con abundante aceite de oliva.
Pochar: a fuego lento hasta que los ajos tomen color y los tomates se hayan ablandado, unos 10-15 minutos.
Añadir: la guindilla cortada a trozos, mezclar y saltear unos minutos.
Retirar: la cazuela del fuego, escurrir el preparado y guardar el aceite.
Hervir: los espaguetis al dente.
Escurrir: los espaguetis y colocar en una sartén.
Añadir: los ajos, los tomates y parte del aceite que hemos usado para pocharlos.
Saltear: un par de minutos, mezclando bien para que los sabores se impregnen.
Servir: en el plato.
Espolvorear: con queso rallado y perejil fresco picado.
Los espaguetis con ajo y guindilla son una receta clásica de la cocina italiana, específicamente de la región del Lacio. Conocida como spaghetti aglio, olio e peperoncino, esta receta es un ejemplo perfecto de la simplicidad y la pureza de los ingredientes en la cocina mediterránea.
En esta ocasión añadí unos tomates cherry, que aportaron color a la presentación y un toque de dulzor y frescura.
Es un plato fácil y rápido, rico en hidratos de carbono de absorción lenta. Si optamos por la pasta integral, añadiremos fibra a nuestra dieta. La cantidad de guindilla puede ajustarse según nuestras preferencias y tolerancia al picante, pero es un plato que gana en sabor con un toque ligeramente picante.