Para las islas:
Este postre es un clásico de la repostería francesa, y aunque puede requerir algo de tiempo, el resultado es impresionante. El merengue debe flotar literalmente en la crema inglesa y deslizarse suavemente sobre su superficie. Este postre no solo encanta a los niños, sino que también cautiva a los adultos.
Su sabor es delicado y resulta una opción ligera, ideal para servir fría o a temperatura ambiente. Además, la crema inglesa se puede preparar sin necesidad de la técnica de cocción al vacío conocida como sous-vide (ver receta de crema inglesa en la web).