Los macarrones con carne picada son un clásico que nunca falla. Una receta fácil, rápida y muy agradecida, perfecta para el día a día. Suelen gustar mucho a los niños, porque combinan sabores sencillos y reconfortantes.
Es un plato completo desde el punto de vista nutricional: aporta proteínas gracias a la carne y energía con los hidratos de carbono de la pasta. Ideal como plato único, sobre todo si lo acompañamos con una ensalada ligera.
Admite muchas variantes: se puede enriquecer con verduras, aromatizar con hierbas o ajustar la cantidad de carne al gusto. De esos platos que siempre apetece repetir.