Los ñoquis de calabaza son un plato de sabor suave y delicioso. Nos sirven como primer o segundo plato gracias al aporte de proteína animal a través de la leche y el queso, de hidratos de carbono gracias al semolino, y de fibra con la calabaza. El semolino se puede encontrar fácilmente en cualquier tienda de productos italianos; puede sustituirse por sémola, aunque el resultado final no será el mismo, ya que el grano es más grueso y no se integrará tan bien con la leche y la calabaza. El queso taleggio, que aporta al plato un sabor inconfundible, se puede sustituir por un queso cremoso tipo brie, fontina o gruyère.
Este plato es una buena fuente de carbohidratos y proteínas gracias al semolino, la leche y los quesos. La calabaza aporta fibra y betacarotenos, convirtiendo a estos ñoquis en una opción equilibrada y completa.