La cocción al wok aporta un sabor distinto y especial a los platos, ya que los ingredientes se cocinan muy rápido gracias a la distribución uniforme del calor. Es importante tener todos los ingredientes preparados con antelación, ya que la rapidez del proceso y la necesidad de remover constantemente impiden prepararlos sobre la marcha. Si no disponéis de un wok, podéis utilizar una sartén honda, aunque el resultado no será exactamente el mismo.
El nabo seco en tiras se puede encontrar fácilmente en tiendas de dietética o comercios asiáticos. Se le atribuyen propiedades desintoxicantes y es rico en vitaminas B1 y B12. El aceite de sésamo, con su característico sabor a nuez, aporta un toque muy marcado al guiso. Es rico en ácidos grasos insaturados, vitamina E y antioxidantes. No admite altas temperaturas de cocción, por lo que conviene añadirlo siempre en crudo.